domingo, 17 de mayo de 2015

¡Mujeres felices!

Perdonar....te hace feliz.



"Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador,
Y grande en misericordia para con todos los que te invocan."

Salmo 86:5 RVR

El señor Jesucristo, a punto de morir pidió perdón para aquellos insensatos que lo estaban crucificando;¿Imaginan ustedes el dolor físico y moral que sentía en ese momento? Él a punto de morir y solo pensaba en perdonar. Esto nos muestra cuan grande y valioso es el perdón, pero no para aquellos que nos han herido o nos han hecho daño; no, es valioso para nosotros. 
Las mujeres somos unos seres maravillosos, con grandes cualidades y fortalezas, pero también con fallas que en ocasiones  frenan las tantas bendiciones que Dios tiene para nosotras. Una de ellas es que no perdonamos fácilmente. Muchas veces nos escudamos en que ya hemos perdonado, pero no hemos olvidado. Y esto en la práctica, viene siendo lo mismo que no perdonar.
Jesús le enseñó a Pedro, que el perdón es un regalo que debemos dar, no una, sino muchas veces. En Mateo 18: 21-22 nos dice:

"21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete."

Así que debemos estar dispuestas a perdonar muchas veces y esto no quiere decir que seamos personas faltas de carácter, o que no enfrentemos nuestras luchas y a nuestros adversarios con dignidad y valentía.

Beneficios del perdón.

  • Salud: La paz que da el perdón, nos permite estar tranquilas. Los niveles de estrés bajan y podremos disfrutar de nuestras actividades cotidianas sin apuros, ni afanes. Además de lo anterior, el no tener rencor, favorece los niveles de la presión arterial y nuestro corazón funcionará de manera óptima.
  • Paz interior: Debemos guardar nuestro corazón de contiendas, pués de él, mana la vida. Filipenses 4: 6-7, nos exhorta a estar tranquilas y poner todas nuestras cargas delante del Señor, y así disfrutar de la paz que tanto anhelamos. 
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."  

La paz interior permite que,  nuestro semblante sea sereno, que nuestras palabras sean edificantes y cautas;  y que nuestras acciones siempre busquen ser consecuentes con la palabra de Dios.
  • Motivación y creatividad: Suena un tanto extraño, pero cuando perdonamos, es como si quitaramos un velo oscuro de nuestro ser. Al suceder esto, podemos darnos el lujo de crear nuevos planes para nuestra vida, y sentimos una real motivación a ser mejores seres humanos cada día, cualquiera que sea el área en que nos desempeñemos.
Al hablar de una real motivación me refiero a una motivación intrínseca, es decir, aquella que nace de uno mismo. Este tipo de motivación no busca resultados, sino que encuentra importante el proceso en sí. Es decir, al perdonar a alguien, no estoy buscando ser amiga o lograr algo material, estoy es dejando que el Espirítu Santo de Dios, actue en mi, permitiendo sentir el amor de Jesucristo por mis semejantes.

¡Seamos mujeres perdonadoras, mujeres felices, mujeres que impactan!

No hay comentarios:

Publicar un comentario