¡¡¡ 2018 !!!
Iniciar un nuevo año, es algo fantástico; porque Dios nos ha dado la oportunidad de comenzar un periodo de tiempo que, seguramente llegará con grandes y maravillosas sorpresas. Cada año, nos hacemos muchas promesas de cambios, de inicios y de propósitos. Algunos se cumplen y otros no; pero lo más importante es que intentamos cumplir con todo lo propuesto en nuestro corazón, dando lo mejor, y teniendo la certeza de que Dios siempre está con nosotras para levantarnos, ayudarnos y acompañarnos en todos nuestros momentos de alegría o confusión.
Es decir, necesitamos hacer
un plan de acción, que nos lleve a la consecución de nuestras metas este 2018.
Para esto debemos tener claro, que es lo nuevo que queremos alcanzar, que proyectos
de nuestro plan de vida debemos afianzar
y que queremos cambiar.
Las metas nuevas son
aquellas que recién se instalan en nuestros pensamientos y corazones, son aquellos
proyectos con los que hemos soñado y no hemos podido realizar, en cualquier
área de nuestra vida personal, profesional, espiritual o emocional. Los
propósitos que queremos afianzar, son las acciones que hemos estado
desarrollando desde un tiempo atrás, y que aunque van por buen camino,
necesitan continuar mejorando. Finalmente, están aquellas actitudes o proyectos
que por falta de proyección o porque simplemente no han traído paz y bienestar
a nuestra vida, deben ser modificados totalmente.
Escribamos específicamente
que objetivo tenemos, en que tiempo queremos lograrlo, que necesitamos para
hacerlo, que acciones debemos llevar a cabo
y lo más importante; orar, para poner en manos de Dios lo planeado y
lograr, si es su voluntad, su bendición.
