Para este año, Dios quiere que vivas cada día, con la
fuerza, la pasión y la fe, que te lleven a conseguir lo anhelado, lo soñado, lo
esperado.
Pero para lograr nuestras metas, debemos obtener esa porción extra de
bendición, lo cual a mi parecer solo se puede
lograr, invirtiendo cada día lo mejor de nosotras, en Dios; esta acción de
invertir, nos permitirá brillar en medio
de la multitud y así lograr el alcance de nuestras metas, gracias a su bendición.
Como siervas de Dios y
mujeres inmersas en este mundo real y moderno,
debemos girar en torno a:
Soñar, liderar,
ejecutar y disfrutar…
El devocional - agenda 2015 nos ha llevado estos tres primeros meses, a creer en nuestros sueños, como lo hizo Ana, aquella mujer que soñaba con un hijo (1Samuel 1:11), pueda que no sea
el sueño de muchas de nosotras en este momento, pero ejemplifica, la lucha que
cada una de nosotras vive cada día, en busca de ser mejor persona, mejor
profesional, mejor esposa, mejor hija; en fin ser mejores seres humanos, pero
felices!!!
El tener sueños, nos permite creer en Dios Todopoderoso y en
nosotras mismas, como la misma Ana, lo dice, al iniciar su oración. En otras
palabras tener sueños, es tener Fe!
Qué difícil es
creer en lo que no vemos, así son nuestros sueños, no los vemos, ni los podemos
palpar, simplemente están en nuestro corazón y en nuestros pensamientos,
sabemos que están ahí, pero no creemos del todo en ellos y en ocasiones nos
mortifican, como pasaba con Ana, porque no hacemos nada para lograrlos.
Ana
llevaba bastante tiempo con el deseo de tener un hijo, y al mismo tiempo, con
el problema de no poder hacerlo, hasta que llegó el momento y decidió hacer algo: ir al templo a orar, pero con fe. Y la Fe es algo
intangible, como se puede leer en Hebreos 11:1 “…la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”., esto fue lo que hizo Ana, soñó y tuvo fe, mucha fe.
Debemos soñar, pensando en bendecir con nuestros
sueños. Cada sueño en nuestro corazón debe tener un propósito especial a los
ojos de Dios. Y esto no significa que nuestros sueños deben ser meramente
espirituales o de servicio, podemos tener sueños muy personales, pero que al cumplirlos,
nuestra vida se verá tan bendecida, que podremos bendecir a otros que nos
rodean y darle honra y gloria a Dios.
Se acaba marzo y estamos confiados en que todas las mujeres, que de alguna manera han tenido una acercamiento con Dios, están llenas de sueños y es ahora, el tiempo de luchar por el cumplimiento de estos.
Adelante, seamos mujeres que luchan por lo que quieren, mujeres que logran lo que se proponen, seamos mujeres que impacten su entorno, siendo de bendición para todos aquellos que las rodeen.


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